domingo, 23 de marzo de 2014

Muere Adolfo Suárez



Adolfo Suárez, expresidente del Gobierno de España

El expresidente del Gobierno, Adolfo Suárez González, ha fallecido esta tarde a las 15:05 horas en la Clínica Cemtro de Madrid, en la que permanecía ingresado desde el pasado lunes cuando ingresó por una neumonía. El proceso respiratorio remitió no así el alzhéimer que sufría que siguió avanzando hasta el triste desenlace final. Adolfo Suarez moría a los 81 años de edad, rodeado de toda su familia, tras haber experimentado un “empeoramiento de su enfermedad neurológica”, después de que el viernes su hijo Adolfo Suárez Illana anunciara que el “desenlace” era “inminente”.

Fermín Urbiola, portavoz de la familia, ha sido el que ha dado la noticia a los medios de comunicación apostados a la puerta de la clínica: "Por expreso deseo de la familia, vengo a comunicaros que Adolfo Suárez ha muerto. Muchas gracias por todo vuestro cariño”. El Gobierno ha decretado tres días de luto oficial en memoria del que ha sido el primer presidente de la democracia tras la dictadura franquista.

De orígenes humildes

Adolfo Suárez González, nacía el 25 de septiembre de 1932 en Cebreros (Ávila). De familia humilde, su padre era procurador de tribunales de inclinación republicana, su madre ama de casa, lo que no le impidió licenciarse por libre en Derecho. Empezó su carrera política con el apoyo de Fernando Herrero Tejedor, Secretario General del Movimiento, de la mano de quien dio sus primeros pasos y que lo llegara a nombrar Vicesecretario.

Fue procurador en Cortes por Ávila en 1967, gobernador civil de Segovia en 1968, en una etapa crucial porque fue la que le puso en contacto con el entonces Príncipe de Asturias, don Juan Carlos de Borbón, con el que capitaneó la transición, y director general de RTVE de 1969 a 1973. Dos años después, en 1975, alcanza su primer gran éxito al ser nombrado Ministro Secretario General del Movimiento en el gobierno de Arias Navarro, el primero de la monarquía tras la muerte de Franco. Desde esta privilegiada posición su salto a la presidencia del Gobierno sería más fácil, más aún con el respaldo del rey Juan Carlos quien vio en él a la persona idónea para acometer todos los cambios y adaptaciones que requería España.

Adolfo Suárez sinónimo de transición

Hablar de Adolfo Suárez es hablar de la Transición, de ese proceso complejo y necesario que debía llevar a la España de la dictadura a la España de la democracia, poner fin a cuatro décadas de gobierno no electo y dar paso a la nueva ola de las libertades y derechos antes suprimidos o limitados y hacerlo de la forma menos traumática posible. Adolfo Suárez lo consiguió. Su espíritu conciliador y su generosidad política fueron sus principales armas en esta ardua labor que pronto obtuvo el reconocimiento nacional e internacional.

Quienes lo tuvieron cerca aseguran que disponía de condiciones y cualidades innatas para la política: personalidad arrolladora, carisma y capacidad de seducción, además de grandes dotes para la negociación y encanto personal. Cualidades todas que le permitieron fraguar los grandes acuerdos y leyes que cimentaron la democracia.

A Adolfo Suárez se le debe la Ley de Asociaciones Políticas, la Ley para la Reforma Política, la amnistía, la legalización de los partidos políticos (incluido el PCE, lo que le provocó confrontaciones con su propia gente) y sobre todo la Constitución de 1978, el texto fundamental de la legislación española en su etapa democrática.

Sin duda alguna, Adolfo Suárez más que un presidente fue “el presidente”, un hombre falangista converso, de derechas que apartó su ideología dando prevalencia a su país, a las necesidades de éste, ejerciendo de conductor, de guía hacia un futuro democrático. Cohesionó a España, dio cabida a todos, con independencia de su ideología. Desde el respeto y el pacifismo sobre el que cimentó su gobierno se convirtió en un genio político.

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