La
red social por excelencia, Facebook, protagoniza la operación mercantil del año
al adquirir por 19.000 millones de dólares la popular compañía líder en
servicio de mensajería instantánea WhatsApp.
La
compra de WhatsApp por Facebook viene a escenificar el dicho de “si no puedes
con tú enemigo únete a él”, eso mismo debió pensar Mark Zuckerberg, creador
y fundador de la red social, cuando tomó tal decisión, si bien su compañía ya intentó
competir cara a cara en el terreno de la instantaneidad, lanzando Facebook
Messenger, éste no terminó de cuajar, quedando siempre relegado incluso ante
otros similares como Line o Telegram.
Ahora
Zuckerberg puede hallar en esta adquisición la satisfacción de su propósito de
completar o ayudar a completar su paso del PC a los smartphones o teléfonos
inteligentes. Su éxito rotundo y mundial con Facebook es una realidad con una interacción
diaria superior al 65% de los usuarios registrados que cada día consultan su
perfil y el de sus amigos a través de sus ordenadores. El desafío surgía con la
aparición de los nuevos terminales (smartphones, tablets,…) que presentan un
nuevo escenario social donde el dinamismo y la deslocalización del individuo trastocan
lo previsto, por ello la lógica racional del empresario lleva a tener que
aplicar la medida de “adaptarse o morir”, Zuckerberg lo sabe, lo supo e intentó
trasladar su aclamada red social a los teléfonos, su éxito fue moderado, el uso
de la mensajería instantánea centraba el hábito comunicacional del individuo
que encontraba en la inmediatez, fluidez y gratuidad de WhatsApp a su mejor
aliado.
En
un primer momento la opción fue Snapchat, muy popular entre los jóvenes
norteamericanos por su atractivo sistema mediante el cual los mensajes
desaparecen una vez leídos pero, la adquisición resultó fallida pese a los
3.000 millones de dólares ofrecidos por ella. La contrariedad duró poco y
coincidiendo con el décimo aniversario de Facebook, Mark Zuckerberg se lanzó a
por todas ofreciendo 19.000 millones de dólares (13.812 millones de euros) por
WhatsApp, cifra que tanto Brian Acton como Jan Koum, creadores de WhatsApp,
aceptaron de buen gusto, más si cabe cuando en abril del año pasado Google
intentó lo mismo pero por una cantidad muy inferior, 1.000 millones de dólares,
la negativa por entonces de ambos amigos hoy los convierte en multimillonarios.
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| Mark Zuckerberg, fundador de Facebook |
En
Wall Street aún siguen intentando encontrar una explicación que justifique el
enorme desembolso que supone la operación, a la mayoría les parece una
auténtica locura pagar semejante cantidad por un servicio de mensajería, sólo
un posible motivo estratégico podría dar sentido a la maniobra de Zuckerberg,
eliminar a un potencial competidor y de paso evitar que caiga en manos de algún
rival, como Google que según los analistas estaba dispuesto a volver a la carga
y ofrecer en torno a los 10.000 millones de dólares. Pero Mark Zuckerberg lo
tenía claro y logró llegar a un acuerdo con los creadores de WhatsApp en tan
sólo 11 días, desde que iniciaran negociaciones el pasado 9 de febrero, por lo
que el 19 de febrero Jan Koum firmaba el contrato en el centro de beneficiencia
donde buscaba de niño cupones para comida.
Huérfano
de padre desde 1997 y de madre desde el 2000, Jan Kuom de origen ucraniano, en
los Estados Unidos desde los 16 años, vivió y padeció bastante calamidad, su
situación económica no fue la mejor. Durante mucho tiempo, mientras estaba en
el instituto, precisó ayuda estatal para alimentarse él y su madre, de ahí que
escogiera para la firma del contrato el centro donde recogía los cupones para
poder hacerse los con productos básicos de subsistencia. Tras la muerte de la
madre de Kuom, Brian Acton, se convirtió en el amigo que le invitaba a casa en
fechas señaladas, que lo llevaba a esquiar, que lo escuchaba, que lo acompañaba
convirtiéndose en la familia que no tenía. Dos amigos que representan el auténtico
valor de una férrea amistad.
Kuom
y Acton forjaron WhatsApp alejados de los estándares de Silicon Valley, optando
por no convertir su aplicación en un portal publicitario más, de manera que los
usuarios no se ven acribillados por anuncios que si inundan otras plataformas,
caso de Facebook. Sin embargo Mark Zuckerberg ha anunciado que respetará esto,
al menos al principio, dejando claro que no hay ninguna prisa por incorporar
anunciantes a WhatsApp puesto que el objetivo principal es captar nuevos usuarios.





