Este
martes tuvo lugar en Helsinki una junta general extraordinaria de accionistas
de Nokia que prometía convertirse en determinante para el futuro de la compañía
finlandesa. Así lo fue, cuando el 99,7% de los votos daban luz verde a la
operación que se planteaba: la venta de la división de teléfonos móviles de
Nokia a Microsoft.
La
junta de accionistas tuvo que celebrarse en un estadio de hockey sobre hielo,
dado la masiva afluencia de socios que no quisieron perdérsela, conscientes de
la trascendencia de la misma. Alrededor de unos 5.000 accionistas acudieron a
la cita. La reunión se prolongó por más de cuatro horas y media en la que los
pequeños accionistas finlandeses tomaron el protagonismo con sus críticas hacia
el anterior consejero delegado de la compañía, el canadiense Stephen Elop, que
dirigió a Nokia entre 2010 y 2013, período en el cual la empresa perdió su
supremacía en el mercado de las telecomunicaciones, pasando de dominar el 34% a
dominar un mísero 3% de cuota de mercado. Estos accionistas locales le acusaban
de haber actuado siempre movido por sus intereses con Microsoft, no así por los
de Nokia. Elop, presente entre el accionariado optó por no responder a ninguna
crítica. Sí lo hizo el actual consejero delegado, Risto Siilasmaa, quien
comentó que “es imposible saber dónde estaríamos hoy si el pasado hubiera sido
diferente al que fue”.
La
venta de las fábricas a Microsoft tampoco fue bien acogida, al menos no por
estos pequeños inversores que veían como un símbolo de su país les era
arrebatado ante sus ojos, pero finalmente tuvieron que rendirse ante al masivo
apoyo de los accionistas extranjeros que respaldaron la transacción. Siilasmaa
argumentó: “de cara al futuro, Nokia ha elegido la mejor de las
alternativas”.
La
operación le supondrá a Microsoft un desembolso de 5.440 millones de euros, la
cual incluye la compra de todos los activos de Nokia relacionados con el diseño
y fabricación de móviles básicos y smartphones, por 3.790 millones de euros,
incluidas las fábricas y los centros de I+D, sin dejar de lado a los
aproximadamente 32.000 empleados de la compañía. Y por los restantes 1.650
millones de euros, Microsoft obtiene la licencia para poder utilizar las
patentes de Nokia, en cuanto a telefonía móvil, por un período de diez años, no
descartándose la posibilidad de un acuerdo posterior de carácter indefinido.
Una
vez aprobada la transacción, Microsoft deberá esperar unos meses hasta que las
autoridades de la competencia de Europa y Estados Unidos den el victo bueno al
acuerdo, lo cual se espera se produzca en el primer trimestre de 2014.
Nokia
por su parte se queda con la división de red y equipos de comunicación, Nokia
Solutions and Network, el servicio de mapas y localización, Here, y el
portafolio de patentes e investigación tecnológica, Advanced Technologies.
El fin de Nokia como
productor de móviles supone la desaparición de otro grande, como ya ocurriese
con Motorola o Siemens. Cabría preguntarse porqué, ¿por qué sucede esto? ¿cómo
es posible que empresas fuertes y bien asentadas en el mercado se vean en estas
situaciones? Las respuestas a estas cuestiones nos las proporcionaría el análisis pormenorizado de los estados contables así como el estudio
de las políticas practicadas.
Viendo como la alemana
Siemens fue adquirida por la taiwanesa BenQ, la sueca Ericcson por la nipona Sony,
Motorola por Google,… y la irrupción de Apple con su famoso Iphone, no es
descabellado pensar que el mercado cambió y las compañías pioneras no supieron
adaptarse a dichos cambios, o quizás surgiera un mercado paralelo en expansión,
el mercado asiático de telecomunicaciones, dada la cuantiosa aparición de
empresas de telefonía móvil de origen oriental que siendo productores de hardware
y software y ante la disponibilidad de bajos costes y un mercado potencial
inmenso vieron facilitado su desarrollo empresarial. La capacidad de las
compañías asiáticas constituye hoy en día una clara ventaja de cara a acceder a
cualquier otro mercado como el europeo, o por extensión el occidental. Esto
conlleva que firmas como Jiayu, Huawei, THL, Xiaomi o ZTE nos sean cada vez más
familiar.