El
macroproyecto de turismo y ocio que el magnate norteamericano Sheldon Adelson
pretendía construir en Madrid finalmente ha sido desestimado. El Gobierno harto
de exigencias y peticiones inadmisibles ha terminado vetando un proyecto que
bajo el nombre de Eurovegas buscaba traer a España el exitoso negocio de
casinos, hoteles y espectáculos, pero que encerraba mucho más que promesas de
empleo y prosperidad económica, con las que se intentó engatusar a la opinión
pública.
Con
la construcción de Eurovegas, Adelson exportaría su originaria Las Vegas a
Europa, en un intento de abarcar el mercado europeo para bajo falsas promesas aumentar
exponencialmente su ya majestuoso lucro. Las Vegas Sands, empresa propiedad de
Adelson era la encargada de hacer posible el nuevo complejo, para el cual
debería incurrir en una inversión que rondaría los 17.000 millones de euros. Se
construirían 12 hoteles que proporcionarían 36.000 habitaciones, siendo el
lugar elegido el municipio de Alcorcón, en una extensión de 750 hectáreas.
Empezando en el presente mes de diciembre, la primera fase estaría lista para
el año 2017. Año y medio después se iniciaría la segunda con la cual se completaría
el complejo en el año 2022, aunque su inauguración se produciría en 2025.
Desde
la Comunidad de Madrid se intentó por todos los medios atraer esta supuesta fuente
de riqueza, no obstante se prometía la generación de 250.000 puestos de trabajo
por lo que tuvo que competir con Barcelona, también interesada en el proyecto.
El trabajo iniciado por Esperanza Aguirre lo continuó Ignacio González, actual
presidente de la Comunidad de Madrid, dando al empresario estadounidense todo
cuanto pedía. A finales del año pasado aprobaban una Ley de Medidas Fiscales y
Administrativas (o Ley de Acompañamiento)
que la oposición calificó con acierto de “traje a medida fiscal”, en ella se contemplaba
una nueva figura, la de los Centros Integrados de Desarrollo, que engloban
actividades tan dispares como ferias, turismo, juegos y espectáculos, etc. Y
que además de contar con incentivos para el empleo, tenía una bonificación del
95% en el impuesto de transmisiones patrimoniales y de actos jurídicos
documentados. También tendrían una bonificación anual del 9% en las inversiones
para la compra de material.
Desde
Madrid también se bajó el impuesto sobre los ingresos procedentes del juego del
tipo máximo del 45% a un tipo tributario único del 10%, el mismo que en Las
Vegas. La medida entraría en vigor en el momento en que Eurovegas abriese sus
puertas. La sumisión a las exigencias del empresario americano no tenían límite,
los casinos de Eurovegas podrían abrir las 24 horas del día, bastando con el
DNI de los jugadores para aquellos que quisieran cambiar fichas por valor de
más de 2.000 euros e incluso se les podría conceder crédito.
Otra
normativa aparecía en escena, la Ley de Patrimonio Histórico, aprobada en junio
de este año, libraba al magnate de la competencia de otros casinos durante al
menos diez años. Y también suprimía los trabajos de arqueología preventiva
antes de iniciar unas obras.
Adelson
consciente de la entrega absoluta de los dirigentes de la región de Madrid a su
casusa decidió hace 15 días apretar un poco más en sus pretensiones fiscales y
en un alarde de cinismo exigió nuevamente que el impuesto sobre el juego se
redujera, esta vez pasando del 10% al 1%, además no quería que en Madrid
tuviera cabida el juego online. Por si fuera poco cinismo, Adelson con
arrogancia manifiesta pretendía el blindaje absoluto de sus inversiones, para
lo cual el Gobierno de España se tenía que comprometer a “revertir toda la
inversión que se realizara, más las pérdidas que se podrían generar ante un
posible cambio normativo y una indemnización”.
![]() |
| Mariano Rajoy, presidente del Gobierno de España |
Ante
todo este panorama, falto de ética empresarial y absoluta desvergüenza, el Gobierno
de Mariano Rajoy tomo la firme decisión de vetar el proyecto, no estando
dispuesto a ceder más en las exigencias del abusivo empresario. Rajoy, pese a
tener la decisión tomada de renunciar a tal despropósito, recurrió a Bruselas,
y ésta mediante el dictamen de la Dirección General de la Comisión Europea,
encabezada por Joaquín Almunia, dio una respuesta contundente a la consulta
española: “es incompatible”. De forma que si las autoridades españolas firmaban
un contrato ante tales condiciones se produciría una violación de las reglas
europeas de libre competencia.
El
dictamen europeo fue trasladado por el Gobierno a Las Vegas Sands, ante esto
Adelson optó por la huida. El empresario americano emitía inmediatamente un
comunicado por el que manifestaba su marcha “a países asiáticos como Japón o
Corea”, donde en tono altruista dice querer “mejorar drásticamente su oferta
turística”.
Como se suele decir por
Andalucía quien no te conozca que te compre.



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