Según
los datos emitidos por Eurostat sobre la situación de desempleo en 272 regiones
de la UE, España se convierte en el país comunitario con mayor presencia en el
top-ten confeccionado al respecto. Hasta siete regiones españolas se encuentran
entre esas diez primeras, siendo Andalucía la que encabeza la lista con el
36,3% de paro convirtiéndose así en la reina del paro en Europa.
Tras
Andalucía se encuentra la Ciudad Autónoma de Ceuta con una tasa de desempleo del
35,6%, seguida de la Ciudad Autónoma de Melilla con el 34,4%, cuarta es
Canarias con el 34,1% y quinta Extremadura con el 33,7%. En este ranking
también encontramos a Castilla-La Mancha (7ª, con el 30,1%) y Murcia (9ª, con
el 29,4%). Dos regiones griegas (Dytiki Makedonia y Kentriki Makedonia) y una
francesa (Isla de Reunión) completan esta clasificación.
Todas
las comunidades autónomas españolas superan en gran medida la tasa media de desempleo
comunitario situada en el 10,8%, y hasta trece de ellas duplican dicha tasa,
son además de las que copan el mencionado top-ten: la Comunidad Valenciana (28,6%),
Cantabria (24,1%), Cataluña (23,4%), Galicia (22,3%), Asturias (22,1%) y
Castilla y León (21,7%). Lejos, muy lejos se encuentran de las regiones
alemanas de Oberbayern, Freiburg y Tübingen, que con un 2,6%, 2,9% y 3% de
desempleo respectivamente son las regiones de la UE con menor tasa de paro, a
las que se les unen las austríacas Salzburgo (2,9%) y Tirol (3%).
Con
todo esto, el mercado laboral español es cuanto menos desalentador, a la cola
de la UE, con una lenta casi inapreciable mejoría pese a que, como afirma la ministra de Empleo Fátima Báñez, el paro ha descendido en España por sexto mes
consecutivo, 17.000 parados menos que sitúan al mes de marzo como el mejor
desde el año 2006, habiéndose registrado un descenso de 240.000 personas respecto
al año anterior. Báñez comentaba optimista que todo apunta a que nos encontramos
en el inicio de la recuperación.
Partiendo de un
pensamiento global y dando por ciertos los datos, no habría porqué caer en la
rotunda negatividad, aunque mínima la recuperación sería irrefutable, ahora
bien, el hecho de copar el ranking de Eurostat sobre desempleo, la enorme tasa
de paro registrada por regiones españolas que duplica la media europea, la
escasa perspectiva de mejora notable, al menos en el corto plazo, son motivos
más que suficientes para la desesperación y la falta de fe en el mercado
laboral español. ¿Cómo explicarle a un andaluz que la recuperación se ha
iniciado?, ¿cómo explicarle que el paro ha descendido cuando en su tierra, en
su región no sólo sigue subiendo sino que además encabeza el desempleo europeo
con visos de perpetuidad?


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